El domingo es un día un poco "tonto": si te levantas tarde y no haces nada, parece que hayas perdido uno de los valiosos días libres que tienes a la semana.
No ha sido así para mon copain y yo. Ayer nos fuimos de brunch. Esta es una costumbre muy parisina, se trata de hacer una especie de desayuno-comida. Suele tener: zumo de naranja, salmón, pan tostado, un poco de ensalada y huevos revueltos, también algo de fruta. El precio va de 15 a 22 euros.
Esta vez decidimos probar el que hay cerca de casa: el Rouge Lime. Lo acaban de inaugurar y queríamos probarlo. Estaba muy bueno, además de todo lo anterior, nos pusieron una copa de vino blanco.
Le brunch est une sorte de petit-déjeuner et le déjeuner
No hay comentarios:
Publicar un comentario